Locuciones gratis. ¿Debo cobrar por mi voz?

Grupos de Facebook, foros, webinars, reuniones profesionales… Siempre sale a relucir el tema de las “locuciones gratis” en cualquier reunión de locutores. ES EL ETERNO DEBATE.

Un debate que, en realidad me parece tan desgastado como insípido.

En grupos de locutores “profesionales” encontramos constantemente a gente que se ofende mucho cuando sale esta pregunta: ¿Debo cobrar por hacer una locución?.

El argumento de estos ofendiditos es siempre el mismo:

Hay que cobrar siempre por las locuciones. Si no lo haces, estás haciendo daño al sector. Bla, bla, bla.

Por este motivo hoy quiero hablar del valor de la locución en un sentido que va mucho más allá del valor exclusivamente monetario. También te voy a dar algunos ejemplos de trabajos que puedes realizar sin cobrar y te diré porqué tu voz es algo por lo que deberías cobrar.

¿Se pueden hacer locuciones gratis? ¿Tiene alguien derecho a pedirme una locución gratuita?

La cadena de valor

En los trabajos audiovisuales, la locución siempre suele ser lo último. No solo lo último en lo que se trabaja si no lo último que se presupuesta. Muchas veces me llegan solicitudes de trabajo en las que me especifican que no tienen casi presupuesto. Es decir, se han gastado todo el dinero del proyecto y lo que les queda para grabar la voz es X. Y es lo que van a dedicar a la locución, el dinero que les ha sobrado después de pagar a actores, iluminación, sonido, graphics… ¡¡MALDITA SEA!! Somos los últimos en la cadena de valor.

Sin embargo, en un spot en el que la voz en off es importante, esto no debería ser así.

¿Cuál es el precio correcto de una locución?

Pero ocurre. Los clientes muchas veces no tienen en cuenta nuestro trabajo en el presupuesto y por eso nos piden que nos ajustemos al presupuesto que “les queda”. Es una lucha constante y cada uno debe elegir si pasa por el aro o no. Es un trabajo de pedagogía el que tenemos que hacer con los clientes para poner en valor la importancia de la locución en el proyecto.

Sin duda, hay motivos por los que podemos seleccionar un trabajo por un precio más bajo al que teníamos pensado: No nos lleva mucho tiempo, nos aporta visibilidad o es un trabajo muy interesante para nuestro porfolio

¿Por qué debes cobrar siempre?

Si eres locutor, pero te dedicas a esto en los ratos libres o es la primera vez que haces una locución y has entrado aquí buscando cuanto deberías cobrar, no debes preocuparte. Entiendo que ahora mismo no eres un locutor profesional y deberías cobrar lo que creas justo por tu tiempo y tu esfuerzo. Solo te diría que tengas en cuenta la exposición que va a tener tu locución. Cuanto mayor vaya a ser la audiencia, más deberías cobrar.

Ahora bien. Si eres locutor profesional, ya estamos hablando de otra cosa. Pero ¿Qué me convierte en locutor profesional? ¿Una foto de perfil al lado de un micrófono? ¿Una página de Facebook con mi nombre y la palabra locutor? ¿Un cursillo online que hice hace algún tiempo? Nada de eso. Te contaré cuales son las cualidades que se entiende que tendrá un locutor profesional.

Formación.

Pongo la formación la primera, porque es la parte que más estoy trabajando actualmente y me doy cuenta de lo básica que es. Una buena formación para trabajar la voz, te ayudará a sonar bien y saber cómo debes trabajar. Es vital en un locutor, porque te da los recursos necesarios para enfrentarte sin miedo a cualquier convocatoria.

Experiencia.

Va muy unida a la primera e implica muchísimo tiempo. Los trabajos y la formación te darán experiencia. Pero también hay que buscarla y trabajarla. ¿Cómo?. Pasándose muchas horas trabajando y ensayando. Aquí la formación será importante para que hagas las cosas bien y vayas por el buen camino.

Equipo.

En mi caso es importante. Soy locutor freelance y trabajo en mi propio estudio. Para ofrecer una calidad similar a la de cualquier estudio profesional, he tenido que invertir dinero en equipo profesional. Esto se nota en mis locuciones y aporta valor a mi voz, que debo que tener en cuenta.

Disponibilidad.

Quizá te parezca lo menos importante, pero te equivocas. Una convocatoria puede salir en cualquier momento. En cualquiera. Dejando de lado el tema de los correos en los fines de semana o a las 10 de la noche. La disponibilidad de un locutor para responder rápidamente a cualquier petición de presupuesto y para grabar es indispensable.

Si cuentas con estas cuatro cualidades en mayor o menor medida (excepto el equipo, si grabas en un estudio profesional), te puedes considerar locutor profesional.

¿Locuciones gratis?

Las personas que no son profesionales no hacen daño al sector por no cobrar por un trabajo. Hacen daño al sector por intrusismo y por no saber lo que hacen. Para mí el debate no está en el dinero, si no en la profesionalidad. Otra cosa muy diferente es que una voz que no sea profesional sea lo que el cliente quiera.

¿Cuándo puedo no cobrar por mi voz?

¿Todos los locutores cobran siempre por su voz?

Si un locutor que vive de ello, te dice que siempre cobra por todo, te está mintiendo. Todos hacemos algún favor a un amigo o bajamos nuestro caché por un cliente que realmente lo necesita. Pero hay que saber quien merece realmente ese regalo y ser muy selectivo.

En estos casos, puedes no cobrar por tu locución:

Espíritu de colaboración.

Si te llega una petición de una asociación benéfica y corroboras que el trabajo que realizan no tiene ánimo de lucro. O decides apoyar con tu trabajo gratuito a una campaña o una empresa por un buen motivo, puedes realizar una locución sin cobrar. No pierdes nada y estás aportando valor a algo porque tú lo has decidido. Nunca lo hagas si alguien te promete mucha exposición o si prometen devolverte el favor. No suele pasar.

Un proyecto interesante.

Cuando el proyecto te plantea un reto interesante o el resultado final puede ser una buena demo para tu porfolio, te puedes plantear cobrar algo menos si es necesario. Al fin y al cabo, ese proyecto puede aportarte un valor, más allá del meramente monetario.

Un cliente habitual.

Si un cliente habitual necesita un trabajo pequeño, que no supone un valor importante en su facturación habitual, podrías hacerlo gratis. Siempre que sea un trabajo rápido y simple, puedes tener un buen gesto. No es necesario cobrar todo siempre. A mí me gusta hacer este tipo de regalos, en lugar de bajar mis tarifas. Una buena forma de lograr un buen feeling con tu cliente y fidelizarlo a largo plazo.

Conseguir experiencia.

La experiencia nunca debería ser la excusa para aceptar hacer locuciones gratis. Se puede lograr haciendo castings o realizando grabaciones por tu cuenta. Si vas a dedicar tu tiempo y recursos a un trabajo que va a ser explotado económicamente, deberías llevarte tu parte.

¿Qué opinión merecen los intercambios de voces?

Todo lo que sea colaborar está bien. Pero asegúrate de recibir lo que das.

El intercambio de voces es una táctica que se utiliza por ejemplo a través de grupos de Facebook. Un locutor necesita una voz para su proyecto, pero no tiene presupuesto para pagar a otro locutor. En este caso se pone en contacto con otro compañero para intercambiar voces. “Yo te grabo esto, si tu me grabas lo otro”.

Aquí hay que tener mucho cuidado, porque siempre puede resultar que uno necesite al otro más de la cuenta y el segundo no necesite nada. Siempre tiene que haber un equilibrio en este tipo de acciones y no usar este sistema demasiado. Hazlo sólo con gente de tu confianza y deja muy claro el acuerdo.

No me suelen gustar este tipo de tratos, si no es con algún amigo con el que trabaje muy habitualmente. Pero tampoco es algo que suela realizar gente que viva exclusivamente de ello, sino como una parte de su trabajo.

¿Qué puedo hacer si me piden locuciones gratis?

Si te llegan solicitudes de locuciones o hablando con un cliente, este te pide que le bajes el presupuesto o que lo hagas gratis, debes contestarle siempre, haciéndole entender que eres un profesional que invierte tiempo, esfuerzo, experiencia y conocimiento en ello.

Suele indignar bastante que alguien te pida un trabajo gratis, pero deberás mantener la paciencia y explicar adecuadamente que tu locución tiene un valor como producto intangible y que tu trabajo debe ser pagado de manera justa.

No te preocupes si ese “cliente” no te vuelve a contestar. Te habrás quitado un peso de encima.

Conclusión

Los locutores que realmente son profesionales no se preocupan por estas cosas ni se sienten ofendidos porque otros cobren menos o incluso hagan locuciones gratis. Saben que la gente que trabaja gratis no tiene la formación o la experiencia suficiente.

Si tus clientes dan valor a tú trabajo, no debes preocuparte por estas cosas. Pero para ello tendrás que trabajarte una cartera de clientes que merezca la pena y deshacerse de aquellos personajes que siempre te piden que bajes tus precios o que se lo hagas gratis.

La gente que se preocupa más por lo que los demás hacen o siempre quieren decirte lo que deberías cobrar, no son verdaderos profesionales. Por eso tienen miedo de que alguien sin experiencia o sin formación les quite el trabajo.

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